El Borrico de Jerez – en el cielo

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El Borrico de Jerez  (3 april 1910 – 12 december 1983) fue un cantaor de flamenco gitano español,de la más pura raza gitana del cante, más conocido artísticamente con el nombre del EL BORRICO, nació en Jerez de la Frontera (Cádiz), en el año 1910 como Gregorio Manuel Fernández Vargas. El Tio Borrico aprendio sus primeros cantes en su entorno familiar. En primer lugar de su padre El Tati y de su tio Juanichi El Manijero. Al respecto con su sobrenombre, contaba lo siguiente, en una entrevista en La Voz del Sur Jerez, 7 del 11 del 1969, yo no fui quien me lo puse, pues un día, cuando estaba cantando, uno de los invitados me gritó, anda, hijo, que cantas más fuerte que un borrico, y desde entonces todos me llaman El Borrico, y con este nombre me he quedado, Sus comienzos artísticos en fiestas y reuniones, los alternaba con su trabajo en el campo, hasta que decidió dedicarse plenamente al cante. Realizó unas pocas actuaciones en público sin salir de su provincia, con un elenco en el que todos eran jerezanos: Paco Espinosa, El Batato, Luisa La Torrán y Lola Flores (en su iniciación artística). El Borrico fue siempre un cantaor de ventas y colmaos de su ciudad natal, con esporádicas salidas a Sevilla, donde en cierta ocasión coincidió con Pepe Pinto y Pastora Pavón, concretamente en la venta Casablanca. que el gitano jerezano recordaba así, según su entrevistador José Luis Ortiz Nuevo, Tierras del sur, Sevilla, 12 del 9 del l977, una vez nos fuimos a Sevilla unos cuantos y había una venta que se llamaba Casablanca y ocurrió que estaba yo en una caseta de feria y vino Buchitos y me cogió a mí, cogió al Pinto, cogió a la Pastora, y nos fuimos a esta venta, y en la venta nos metimos en un reservao y yo, claro, entre tan buenos cantaores tenía poca costumbre de reunirme, y dio la casualidá de que aquella vez me junté con esos señores, y a mí se me ocurría de vez en cuando salir a verter aguas al retrete, porque estaba pensando en las letras y en cómo estaba cantando, eso se llama que estaba un poco nervioso porque estaba entre cantaores cuajaos, y estando en el retrete, escuchando la guitarra desde el retrete, se me ocurrió un cante de José el de Paula, el hermano del agüelo del torero, se me ocurrió un cante por siguiriyas y de verdá que salí corriendo p’al reservao y le dije al tocaor: Gutiérrez, sigue ahí en ese tono… y aún desde aquel tiempo, que hace ya lo menos veinte años d’esto, se está mentando cómo canté por siguiriyas; no es que cantara yo mejor que los demás, pero me salió ese cante de José el de Paula, y el cante de Paco La Luz, corto, por siguiriyas, y lo hice a la perfección; y todavía se está refiriendo aquella fiesta de Casablanca de Buchitos, que ni yo mismo me di cuenta de cómo canté, cómo me salió el cante de Paco La Luz y de José el de Paula.. No fue mucho lo que grabó El Borrico, pues llegó ya maduro a una efímera fama, pero lo que dejó en el microsurco es, en general, de gran calidad. En cualquier caso están los estilos en que el cantaor fue verdaderamente grande por bulerías, soleares, siguiriyas, tangos, bulerías por soleá y unas insólitas alegrías en que brilla igualmente el eco de un raro y oscuro genio. El cante del Tío Borrico era esa clase de cante que no puede morir, José Blas Vega, que dirigió sus primeras grabaciones, escribió en su presentación, en los actuales tiempos, cuando el flamenco ha padecido mucho daño para su integridad artística, cuando, por contrapartida, se está iniciando un movimiento revalorizador para salvar sus dones espirituales y humanos, El Borrico de Jerez se alza como un verdadero maestro que guarda las reliquias de la mejor época». Y Manuel Ríos Ruiz, le dedicó. Además de su poema Cante en la venta, esta glosa-semblanza: El Borrico, hombre muy apegado a sus  personales costumbres, hace una vida bohemia que apenas si le vale para subsistir. Se sienta al atardecer en un velador de la calle Larga, para después, cuando ya las estrellas se distinguen plenamente. Encaminarse hasta una venta de las afueras, por donde pueda llegar algún adinerado con ganas de juerga. Ni que decir tiene, que son muchas las noches en que apenas alcanza una copa de vino. Para volver luego, al rayar el día. Soñoliento y cabizbajo, sin cantar esas coplas trágicas, desgarradoras, únicas, que aprendió de sus antepasados. Pero si su cante llega, enjundioso, bronco como un potro y negro como una piconá. Hay que respirar hondo y tratar de explicarnos qué es la desazón que nos oprime el alma. Es en 1967 cuando aparece por vez primera impresionada en disco la voz de El Borrico. Tenía 57 años de edad. La casa discográfica Hispavox fue quien editó sus cantes, incluyéndolos también en el memorable disco Canta Jerez. Al año siguiente graba unos cantes por soleá para el Archivo del Cante, que con el sello Vergara coordinó José Manuel Caballero Bonald. En 1971 participa en Fiesta en Lebrija, un disco compartido y editado por Polydor en el que también canta su paisana Tía Anica La Piriñaca, cantaora en la misma inercia expresiva. Pocos años antes de su fallecimiento grabó en 1980 para Hispavox un notable LP acompañado a la guitarra por Paco Cepero.  El Borrico murio el 12 de december de 1983 en Jerez de la Frontera (Cádiz), a la edad de 73 años. En 1984 el Ayuntamiento de Jerez editó el libro Tío Gregorio, Borrico de Jerez, en el que José Luis Ortiz Nuevo recoge el testimonio de este singular cantaor.

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